Bruxismo en niños: síntomas y tratamiento

Las personas que padecen bruxismo del sueño aprietan o rechinan los dientes mientras duermen. Pero este comportamiento no es exclusivo de los adultos, sino que los niños también lo realizan. De hecho, el bruxismo infantil es un comportamiento común, que suele producirse mientras se están cambiando los dientes de leche. En este artículo explicamos la idiosincrasia del bruxismo en niños, sus síntomas y su tratamiento.

Características

El bruxismo en niños es un proceso fisiológico normal, que ocurre frecuentemente y suele desaparecer por sí mismo cuando aparecen los dientes permanentes. 

En cualquier caso, cuando los padres detecten síntomas de bruxismo en el niño, es conveniente que acudan al especialista dental para realizar una revisión.

Bruxismo en niños: síntomas y tratamiento | ODOS Dental

Síntomas

El bruxismo en los niños se puede manifestar con alguno de estos síntomas:

  • Dolor de mandíbula y/o dientes, dolor de oído, dolor de cabeza, sensibilidad dental
  • Signos de desgaste en las piezas dentales
  • Los padres pueden notar que su hijo hace ruidos de rechinamiento de dientes mientras duerme, o que el niño se muestra cansado durante todo el día, al no descansar de forma correcta

De todas formas, la presencia de estos síntomas dependerá de la frecuencia e intensidad del rechinamiento, ya que éste puede producirse pero no mostrar sintomatología.

Causas

Las causas que pueden provocar esta patología son variadas y se pueden agrupar en tres tipos:

  • Causas psicológicas, como estrés, nerviosismo o ansiedad
    Muchas veces el bruxismo infantil es una respuesta a un estado de tensión nerviosa, miedo o irritabilidad, siendo habitual que se produzca en momentos de cambios para los niños
  • Causas odontológicas. El bruxismo puede estar producido por molestias dentales o por la erupción de nuevas piezas dentales
  • Alteraciones del sueño. Si el niño tiene problemas para dormir o padece apnea del sueño, también puede rechinar los dientes 

Hasta hace algunos años se pensaba que el bruxismo infantil podía estar producido por  la presencia de parásitos intestinales. Pero esta creencia ha quedado relegada a los libros antiguos, y hoy en día, sabemos que los parásitos no son causa de bruxismo.

Tratamiento

El tratamiento del bruxismo infantil dependerá de la causa que lo ha originado y, en todos los casos, es conveniente estar atentos a su evolución.

El tratamiento se enfoca al control del dolor y de la sintomatología muscular que pueda tener el niño y a la prevención de daños y desgaste de los dientes.

  • Si el bruxismo es producido por factores psicológicos, se recomienda intentar relajar al niño y reducir su estrés, validando sus emociones, transmitiéndole confianza y seguridad, pasando tiempo con él, o con técnicas de relajación para niños
  • Si el bruxismo se debe a causas odontológicas, hay que acudir al odontopediatra para que revise el estado de los dientes y aplique el tratamiento más adecuado
  • Si el bruxismo es consecuencia de alteraciones en el sueño, es recomendable ayudarles a relajarse y a conciliar el sueño mediante la creación de una rutina antes de dormir, que puede consistir en leerles un cuento, contarles historias, escuchar música suave… y quedarse siempre con ellos en la habitación hasta que estén completamente dormidos. También es importante asegurarse de que el niño tenga suficiente tiempo de sueño y descanso.

Si pensamos que el niño puede sufrir un problema de APNEA OBSTRUCTIVA, ya sea porque ronque o bien porque apreciemos que tiene paradas respiratorias (apneas), es muy importante acudir a un médico especialista en Medicina del Sueño. En muchos casos la apnea infantil está producida por alteraciones óseas que se pueden tratar con ortodoncia en edades tempranas, o bien por hipertrofia de las adenoides o de las amígdalas.

En cualquiera de los casos, además de tratar las causas que originan el bruxismo, hay que revisar el estado de los dientes, por si fuera necesario aplicarles un tratamiento específico

  • Si los dientes no presentan un excesivo desgaste dental, no haría falta aplicarles un tratamiento, aunque sí que hay que estar atentos a su evolución
  • En caso de dientes muy desgastados o rotos, puede ser necesario realizar alguna reconstrucción
  • Habitualmente, si son los dientes de leches los afectados, no es necesario realizar tratamientos restauradores, ya que estas piezas se renuevan por sí mísmas
  • Si la afectación se da en dientes permanentes, será necesario protegerlos con placas o férulas protectoras y realizar restauraciones si fuera necesario
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