Medicina Oral del Sueño

Entendemos por Medicina Oral de Sueño, la especialidad odontológica encargada del tratamiento de las alteraciones del sueño, más habitualmente del ronquido y del SAHOS.

Qué es el SAHOS

El síndrome de Apnea Hipoapnea Obstructiva del Sueño (SAOS) es una enfermedad crónica del sueño caracterizada por la presencia de episodios repetitivos de obstrucción completa (apneas) o parcial (hipoapneas) del flujo aéreo de la Via Aérea Superior (VAS) a nivel faringeo.

El SAHOS es debido a una alteración anatómica y funcional del VAS que hace que las partes blandas de la garganta se colapsen y se ocluyan durante el sueño.

El ronquido es un trastorno respiratorio muy habitual y aumenta su frecuencia con la edad, ya que esta presente en el 16% de la población infantil y , por encima de los 40 años, en el 25% de las mujeres y el 50% de los hombres.

El SAHOS es tres veces más frecuente en los pacientes roncadores, estando presente en el 1-3% de los niños, 2-5% de las mujeres y el 3-6% de los hombres, siendo un problema mayor de salud publica.

El Síndrome de Apnea/Hipoapnea Obstructiva puede causar un deterioro importante de la calidad de vida al provocar una mala calidad del sueño (micro-despertares), hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, accidentes de tráfico por somnolencia diurna excesiva, relacionándose con un aumento de la mortalidad.

 

Diagnóstico

Los diferentes cuestionarios y escalas de somnolencia pueden ayudar a generar un diagnòstico de presunción, pero será el “estudio del sueño” a través de polisomnografía y su posterior estudio por el especialista en medicina del sueño quién esta capacitado para realizar un diagnóstico precioso.

El cuestionario STOP-BANG es actualmente de gran ayuda como primer paso del diagnóstico.

Tratamiento

El tratamiento depende principalmente de la severidad con que se presenta el SAHOS y las consecuencias clínicas que genera.

Los casos más leves pueden mejorar con cambios posturales, disminución del índice de masa corporal y tratamiento de fisioterapia.

En los casos moderados el tratamiento con dispositivos de adelantamiento mandibular (DAM) puede solucionar de forma adecuada el problema.

En los casos más graves el uso de la CPAP es indispensable. Y en algunos casos la cirugía puede ser una opción valorable.