Apnea del sueño

SINDROME DE APNEA DEL SUEÑO -SAHS-

El Síndrome de Apnea-hipopnea del Sueño (SAHS) consiste en cierres parciales (hipopneas) o totales (apneas) de la vía aérea superior durante el sueño, que originan un descenso de oxígeno en sangre, un sufrimiento cardiovascular y que finalizan con un microdespertar, del que el paciente no suele ser consciente, pero con el que se consigue abrir la vía respiratoria y reestablecer el flujo de aire.

¿Cuál es la causa del Síndrome de Apnea del Sueño?

El SAHS es una enfermedad muy prevalente en la población general. El origen del SASH es multifactorial, donde interaccionan factores anatómicos (anatomía de la vía aérea superior), funcionales (relajación de la musculatura de la orofaríngea durante el sueño), factores genéticos y ambientales.

COLAPSO VAS modificada                                                        Respiración normal        Ronquido          Apnea del Sueño

Síntomas del Síndrome de Apnea-hipopnea del Sueño

El síndrome de apnea del sueño, al fragmentar la estructura del sueño por los microdespertares que origina va a originar síntomas diurnos: cefaleas matutinas, sensación de falta de descanso, irritabilidad, depresión, ansiedad, cambios de personalidad, dificultad para concentrarse, pérdida de memoria, disminución de la líbido somnolencia ante situaciones inapropiadas (leyendo, viendo la TV, conduciendo…). Por ello es causa de bajo rendimiento laboral, accidentes laborales y de tráfico.

Consecuencias del Síndrome de Apnea del Sueño

El SAHS no tratado es causa de patología cardiovascularhipertensión arterialdiabetes,patología coronaria y de ICTUS cerebral, siendo causa de muerte prematura. Reduce la calidad de vida de los que la sufren al producir somnolencia, depresión y cefaleas, siendo causa de accidentes de tráfico y de accidentes laborales.

Diagnóstico del Síndrome de Apnea-hipopnea del Sueño

Precisa de un estudio de sueño (polisomnografia o poligrafía) para confirmar la presencia de apneas, la severidad del proceso y el tipo de tratamiento que debe instaurarse.

Tratamiento del Síndrome de Apnea-hipopnea del Sueño

Todos los tratamientos para la roncopatía y la apnea del sueño se rigen por un objetivo común, incrementar el diámetro del calibre y reducir la resistencia de la VAS garantizando así una mejora inmediata de la calidad de vida de los pacientes, que recuperan el patrón normal del sueño y se reducen los riesgos para su salud que los sucesos apnéicos desencadenan aumentando su esperanza de vida.

El tratamiento del SAHS varía según los condicionantes específicos de cada paciente y puede consistir en tratamientos conservadores como la reducción de peso, los cambios posturales, los Dispositivos de Adelantamiento Mandibular o las terapias con respiradores de presión positiva (CPAP) o técnicas quirúrgicas  como la úvulopalatofaringoplastía.

En la actualidad existen diferentes posibilidades a la hora de elegir el tratamiento, que van a depender principalmente de la severidad  del proceso que presente el paciente.

EL tratamiento de elección del SAHS en los casos severos será CPAP. Se trata de un dispositivo que va conectado a la corriente eléctrica y que introduce, a través de una máscara aire a presión en la vía respiratoria, con lo que se consigue mantenerla abierta durante el sueño.

En los casos de Apnea del Sueño leve o moderada  o bien en los casos en los que el paciente no consiga adaptarse a la CPAP, esta índicado el uso de dispositivos de avance madibular (DAM).

Los tratamientos a los trastornos respiratorios del sueño intentan paliar el amplio espectro de síntomas adheridos a la patología, que abarcan desde el ronquido simple al SAHS en su expresión más severa.

El corte de 30 episodios por hora que se ha utilizado clásicamente para establecer la severidad de la enfermedad está siendo revisado en los últimos años. La práctica está avalando cierta evidencia que indica que un IAH superior a 15 puede constituir un factor de riesgo cardiovascular con independencia del resto del cuadro sintomático. En este sentido, las recomendaciones de la Academia Americana de Medicina del Sueño aconsejan prescribir tratamiento con CPAP cuando existe un IAR ≥ 15, independientemente de la presencia de síntomas, o con un IAR ≥ 5, con somnolencia diurna excesiva.

Una vez concretado el diagnóstico se debe prescribir un plan de tratamiento adecuado que palie en la medida de lo posible, los síntomas asociados, recupere el patrón normal del sueño y revierta la desaturación.

El tratamiento elegido ha de ser la opción más favorecedora para el paciente atendiendo a la severidad del cuadro, las peculiaridades clínicas, los condicionantes personales y los hallazgos en la exploración realizada por el equipo médico. Las alternativas terapéuticas de la roncopatía y el SAHS no son excluyentes entre sí y la elección de tratamiento permite un enfoque multidisciplinar. No hay una única opción de terapia eficaz, la decisión siempre tendrá que ser consensuada entre médico y paciente en virtud de las características de los pacientes y de la viabilidad de las opciones.